martes, 17 de noviembre de 2015

Y el demonio le tentaba...

DOMINGO I DE CUARESMA: EL SEÑOR EN EL DESIERTOY el demonio le tentaba...
Y los ángeles le servían...

SAN JUAN DE LETRÁN


El Evangelio de Hoy, Primer Domingo de Cuaresma, apenas tres versículos para transmitirnos una idea que, luego, para más "inri", el propio San PABLO resuelve en dos palabras: "Probado como nosotros en todo, menos en el pecado" (Hebros 4,15), y es que, al fin y al cabo este eterno debate "entre lo bueno y lo malo" es lo que, en última instancia nos define como humanos, y Cristo era Dios, sí, pero también verdadero hombre, una vez más San PABLO nos recuerda nuestra condición humana haciendo referencia a la suya propia al afirmar "No hago el bien que quiero, pero hago el mal que no deseo" (Romanos 7,19).

Si prescindimos de los datos que sobre este mismo episodio que nos dan el resto de los evangelios sinópticos (diálogo del Señor con el demonio, el tipo de tentaciones, respuestas a las mismas, etc, etc...) nos damos cuenta de la labor sintetizadora del evangelista Marcos, que ha dejado el concepto expuesto en su "mínimo minimorum": Este debate entre el bien y el mal es lo que nos define como personas.

Dice el Evangelio que "el demonio le tentaba" y "los ángeles le servían"... Es curioso hacer notar que ambos tipos de personajes son entes espirituales, es decir, no podemos percibirlos con los sentidos, aunque existen, es dogma de fe, decimos en el Credo "creador de todo lo visible y lo invisible"...
 
Si cualquiera de nosotros contemplara al Señor, en esta escena, podríamos verle sentado sobre una roca, o contemplando el paisaje ¡pero no podríamos ver a sus interlocutores!
 
Da igual, porque con este pequeño detalle puede que (recordad que no soy exegeta, ni experto bíblico, sólo escribo lo que me suscita el Evangelio de hoy) con ello el evangelista nos quiera transmitir otra idea, que este debate entre lo bueno y lo malo es interior, algo que no se ve porque forma parte del fuero interno, es decir, de la conciencia. Porque todos tenemos experiencia de "esa vocecita interior" innata (somos obra de Dios, aunque herida nuestra naturaleza por el pecado original) que nos informa de "lo bueno y lo malo"... ¿La diferencia con el Señor?
 
Ahora si viene bien recurrir a los sinópticos para dar respuesta: La forma resuelta y decidida con la que el Señor, pese a ser tentado, esquiva la tentación, por un método tan sencillo como el de "darle un corte inmediato a la tentación", es bien sencillo (permitidme la broma, ya que se han hecho tantas con ANTONIO MIGUEL CARMONA): ¿Tienes hambre? (tentaciones físicas) ¡PIM, PAM, PUM...Palabra de Dios!; ¿Quieres tentar a Dios? (tentaciones espirituales) ¡PIM, PAM, PUM...Dios es lo primero!, ¿Quieres estos reinos? (tentaciones materiales, de poder) ¡PIM, PAM, PUM...Sólo al Señor servirás!...
 
Mientras que en nosotros sucede todo lo contrario al ser tentados, pretendemos razonar, argumentar, y sin darnos cuenta nos dejamos atrapar por la dialéctica de la tentación, nos dejamos llevar las excusas, en vez de dejarnos llevar por la intuición primera, casi siempre la opción buena, y nos enredamos...y tropezamos, y caemos, y pecamos... Si ese es el papel del demonio en nuestra vida, la de tentador, entonces "mutatis mutandis" lo mismo que el Señor, también tenemos un ángel que nos sirve, nuestro Ángel de la Guardia, que él sea precisamente el que nos ayude a "no dejarnos enredar", que él sea nuestro "escudo", siguiendo con la metáfora "nuestro PIM, PAM, PUM particular que nos ayude  a vencer la tentación".

Hemos llegado ya a este Domingo de Cuaresma, en nuestro viaje particular, junto a JONÁS, aún nos queda mucha travesía por delante para llegar a descubrir la misericordia de Dios, que al fin y al cabo es lo que le hace Dios "Sed como vuestro Padre Dios del Cielo, que es bueno" (cfr Mateo 5,48), mientras tanto, es verdad, cuántos falsos dioses e idolillos vamos teniendo por ahí escondidos:


Y finalmente, hoy conoceremos la ESTACIÓN CUARESMAL ROMANA de SAN JUAN DE LETRÁN, que es además la Basílica que hace las funciones de la Catedral de la Diócesis de Roma, la sede del Papa, en cuanto a su función episcopal de la diócesis, casualidad del calendario, hoy se celebra además, la fiesta de la Cátedra de San Pedro:

Esta es la estación cuaresmal, que originalmente marcaba el inicio de la Cuaresma, "in ieiunii cápita" y el "comienzo del ayuno". Y tampoco tenía, al contrario que las otras estaciones cuaresmales, procesión solemne.
 
La historia de este Archibasilica es muy compleja, ya que incluye su construcción y posterior destrucción por incendios, terremotos, invasiones y ataques, y muchas reconstrucciones y restauraciones posteriores, no siempre acertadas.

La liturgia de hoy nos invita a iniciar la Cuaresma  en esta estación, llamada "caput et mater omnium Ecclesiarum Urbis et Orbis", es decir "la cabeza y madre de la Iglesia de la Ciudad y del mundo", al tratarse de la Catedral de ROMA, la sede del Papa en cuanto Obispo de ROMA, y es una señal de que es una de las fiestas más grande del año que la iglesia lleva a cabo en este templo.

Incluso antes del Edicto de MILÁN (año 313) , el Papa MILCÍADES celebró un sínodo, contra los donatistas, en este lugar de culto, llamado en las actas de dicho sínodo como "faustae domus" (es decir, "la gran casa", esto es la antigua sede de LETRÁN), el Papa dirigió la construcción de la basílica constantiniana que fue consagrada en el año 318 (en las excavaciones llevadas a cabo bajo la basílica se puede rastrear toda su historia), hasta llegar a la basílica actual encargada por el Papa INOCENCIO X a BORROMINI para el Jubileo del año 1650. 
El Papa CLEMENTE XII (1730-1740) fue el que nos dejó, para nuestra admiración, la majestuosa fachada coronada por quince estatuas gigantescas y LÉON XIII (1878-1903) fue el que encargó el ábside y el coro, que se recuperaron de los originales en la medida de lo posible.
 
Otro detalle es que los papas vivieron aquí hasta el comienzo del período del destieero de los Papas de AVIGNON (1304).

Esta iglesia, considerada la primera en la diócesis de ROMA, y su Catedral, sufrió en los años noventa varios daños producidos por un atentado terrorista con bomba, que se llevó a cabo simultáneamente en San JORGE EN VELABRO.

1 comentario:

  1. Mientras que en nosotros sucede todo lo contrario al ser tentados, pretendemos razonar, argumentar, y sin darnos cuenta nos dejamos atrapar por la dialéctica de la tentación, nos dejamos llevar las excusas, en vez de dejarnos llevar por la intuición primera, casi siempre la opción buena, y nos enredamos...y tropezamos, y caemos, y pecamos... Si ese es el papel del demonio en nuestra vida, la de tentador, entonces "mutatis mutandis" lo mismo que el Señor, también tenemos un ángel que nos sirve, nuestro Ángel de la Guardia, que él sea precisamente el que nos ayude a "no dejarnos enredar", que él sea nuestro "escudo", siguiendo con la metáfora "nuestro PIM, PAM, PUM particular que nos ayude a vencer la tentación".

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